No representa nada.

Mi obra no representa.  No representa nada.

Ni mi obra, ni yo.

Simplemente presento.  Les presento mi arte.  Les presento mi manera de ver el mundo, mi preocupación, mi percepción, mi intención. 

Presento lo que pinto, lo que escribo y lo que soy. 

Presento porque estoy presente, aquí y ahora, o al menos eso creo, que ahora estoy presente.  Y como estoy presente ahora, vivo el presente y no el futuro, quizás entonces, no esté presente. 

Vivo el presente.