¿Cómo puede ser libre un arte oficial?  

Si el arte está controlado por la institución, y a su vez ésta, controlada por el gobierno.  ¿Cómo puede ser libre?

Y entonces, ¿de qué sirve un arte que no es libre?  Un arte que no es libre, simplemente es un espectáculo, un medio de entretenimiento, un pasatiempo para la humanidad.

No tiene ningún fundamento.  Ningún discurso.  No aporta nada.

Inventemos un país en el que gobiernen sólo personas de 30 años que tengan un loro o una lora en casa.  En el que el arte sólo sea controlado por la institución y por supuesto, esta institución esté controlada por este gobierno: personas de 30 años, y con un loro en casa, claro.

Además de tener 30 años y un loro, son liberales en cuanto a la economía y se declaran como un país que promulga la religión católica extrema.

No están de acuerdo con el aborto, el uso de preservativos y anticonceptivos, están a favor del matrimonio, no toleran los pecados, van a misa todos los domingos y destruyen cuanta información vaya en contra de las premisas aceptadas por la religión cristiana.

Pretenden que grandes inversionistas de otros países se integren al modelo económico, pero que vayan a misa los domingos.

Muchos artistas que ha habido en la historia del arte no lo serían en este país.  Sólo habría artistas que respondan a estos pilares condicionantes.  Y si tienen un loro en casa, mejor aún.  Mas identificados con la clase dominante. 

Y mucho más si pintan con verde.  Por el loro, digo.

El arte es un medio libre.  El arte no ofende.  El arte te permite ir más allá de cualquier pensamiento político, económico o social.  El arte da forma y deforma a su gusto.

En esta sociedad inventada, el arte no aportaría nada nuevo.  No construiría ni rompería nada, no nos haría pensar nada.

El arte NO puede estar bajo ningún punto regulado por la institución pública que depende del gobierno.  De este modo el arte solo sería una mera actividad propagandística de los ideales del gobierno de turno, en este caso, el de la lora.